lunes, 26 de mayo de 2008

Sujeto tácito: clases de gramática en la Rosada

Hoy habló Cristina, habló de las obra de los Chihuidos, que regularía los ríos que hoy inundan poblaciones neuquinas.

Habló de lo importante que es la solidaridad, de lo que significa comprometerse con la patria chica, para comprometerse con la Patria, en fin dijo las cosas que una presidente tiene que decir para llevar adelante la gestión que el voto popular le ha encomendado.

No dijo una palabra respecto al campo. Pero bueno, a buen entendedor ...

Una familia muy normal

unaflianormal

Extracto de A elegir de Eduardo Aliverti en Página 12

Lo que ayer se amuchó en Rosario es una expresión inigualable del pensamiento más reaccionario de esta sociedad, en algunos casos representado por los grupos tradicionales del privilegio; en otros por la inconsciencia social de sectores medios, urbanos y campestres, unidos bajo la bandera del individualismo pequeño burgués y la genética gorila; y en otros por el oportunismo político de liberales y hasta de tribus que se dicen de izquierda. Si se le agrega que se les sumó la Iglesia, sólo que con el cinismo de vías indirectas, el cartón está lleno salvo por un casillero faltante que es la buena noticia: no hay partido militar. Tampoco acompaña el resto del establishment, es cierto, beneficiado por el tipo de cambio alto, la recuperación del poder adquisitivo de algunas franjas medias y, a pesar de que el estilo gubernamental no les resulta muy simpático, la certeza de que el oficialismo es lo único que hay en condiciones de administrar la política. De hecho, están negociando un acuerdo a largo plazo que el Gobierno quiere presentar como el Acuerdo del Bicentenario. Pero las medidas de fuerza del movimiento campestre perjudicaron el clima de buenos negocios, y ya advirtieron que sin el concurso del “campo”, en un país agropecuario, el pacto no tendría sentido. De manera que no se está ante un conflicto menor, porque el poder de fuego de los gauchócratas, lejos de ser todopoderoso, ya demostró que sí les alcanza para lastimar. En el funcionamiento concreto de la economía y en el hecho de que, por un cúmulo de factores, se reaglutinó en torno de ellos un pedazo considerable de la derecha (si quiere vérselo desde una categoría de diferenciación con los rasgos progres del kirchnerismo) o de la derecha de la derecha (si se prefiere juzgarlo con ortodoxia).

viernes, 23 de mayo de 2008

Asesinatos de la Triple A

24mar08

Piden que se cumpla un homenaje a un militar asesinado por la Triple A


El 27 de marzo de 1975, el jueves se cumplen treinta y tres años, el coronel Martín Rico apareció asesinado de cuatro balazos, uno de ellos en la cabeza. Tenía las manos atadas a la espalda y la boca amordazada. Había sido secuestrado la noche anterior, cuando regresaba a su casa en su auto después de un día de trabajo. El trabajo del coronel Rico era investigar a la Triple A, la banda terrorista de ultraderecha creada por el poderoso ministro de Bienestar Social del ter cer gobierno peronista, José López Rega.

El asesinato de Rico no fue reivindicado por ninguno de los grupos terroristas de izquierda de la época, Rico no fue ascendido post mortem como lo fueron los militares asesinados por la guerrilla, y su nombre y su vida se perdieron en el olvido. En el momento de su muerte revistaba en el departamento de Inteligencia del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, cuyo jefe era el general Jorge Videla. El jefe directo de Rico era el general Otto Paladino, que luego sería jefe de la SIDE en la dictadura.

Rico fue asesinado por la Triple A a la que investigaba, con el visto bueno, o al menos con la vista cegada, de sus camaradas de armas y superiores. La Justicia no tiene dudas de esto y, en 1986, Estados Unidos concedió la extradición de López Rega por varios asesinatos de la Triple A, entre ellos el de Rico.

En "homenaje a su coraje y a su sentido del deber", el militar fue ascendido a general en marzo de 2006 por el presidente Kirchner, que también afirmó que su muerte se debía a la Triple A y que "la propia democracia estaba encontrando, a través de un coronel de la Nación y de su trabajo, la respuesta que el pueblo argentino necesitaba."

Un año después, la Comisión de Vecinos de Flores y el Centro de Jubilados Proyección al Futuro, presentaron un proyecto para que la Legislatura porteña rindiera homenaje a Rico. Se pidió colocar una placa en la casa donde Rico nació y vivió toda su vida, en el 410 de Fray Cayetano Rodríguez, pleno Flores. Pero, una ironía, en ese solar funciona hoy una agencia privada de seguridad. De manera que la placa sería colocada en la Plaza Flores. La Legislatura aprobó el proyecto presentado por los legisladores Beatriz Baltroc, Héctor Bidonde, Francisco Talento e Inés Urdapilleta. Pero la simple placa todavía no se colocó.

En diálogo con Clarín Carlos Demarco, por los vecinos, y Roberto Barrientos, por los jubilados, reclamaron que se cumpla de una vez con el homenaje a Rico: "Creemos que es justo, que es merecido, que se trató de un militar patriota y de un vecino ilustre del barrio donde vivió y vive aún parte de su familia".

Según consta en la causa judicial, dictámenes del Ejército y una investigación encarada por el propio hijo del militar asesinado, el ahora general Rico que espera su homenaje, estaba sobre la pista de "posibles negociados dolosos" que comprometían "a personas de gravitación en el gobierno Nacional", y quería "evitar la destrucción de materiales de guerra de las Fuerzas Armadas": estaba a punto de denunciar la entrega encubierta de armamento militar a las bandas del lopezreguismo y la atribución a la guerrilla de asesinatos cometidos por la Triple A.

El futuro dictador Videla negó el ascenso post mortem de Rico porque su muerte, argumentó, "no fue en un acto de servicio."

[Fuente: Clarin, Bs As, Arg, 24mar08]

miércoles, 21 de mayo de 2008

Rehenes de Monsanto

http://static.pagina12.com.ar/fotos/20080514/subnotas/na06fo12.jpg

Por Raúl Montenegro *

Qué duro es sentirse minoría en un país de falsas mayorías.

Qué duro es ver que el gobierno nacional y los ruralistas luchan entre sí cuando son cómplices necesarios del país sojero.

Qué duro es ver cacerolas relucientes y llenas de soja RR en el asfalto civilizado de Buenos Aires.

Qué duro es ver las cacerolas renegridas y sin tierra de los campesinos de Santiago del Estero.

Qué duro es ver a los estudiantes de universidades argentinas con sus carteles de apoyo a los ruralistas en huelga, como si Monsanto y el Che Guevara pudieran darse la mano.

Qué duro es recordar que esas cacerolas relucientes, esos estudiantes movilizados y esas familias temerosas del desabastecimiento no salieron a la calle cuando los terratenientes de este siglo XXI expulsaron a familias y pueblos enteros para plantar su soja maldita. Qué duro es ver la furia ruralista al amparo de reyes sojeros como el Grupo Grobocopatel.

Qué duro es ver el rostro reseco de doña Juana expulsada, de doña Juana sin tierra, de doña Juana con sus muertos bajo la soja.

Qué duro es ver que se cortan las rutas para que China y Europa no dejen de tener soja fresca, y para que Monsanto no deje de vender sus semillas y sus agroquímicos.

Qué duro es comprobar, con los dientes apretados, y con el corazón desierto y sin bosques, que nadie habló en nombre de los indígenas expulsados de sus territorios, de sus plantas medicinales, de su cultura y de su tiempo para que la soja y el glifosato sean los nuevos algarrobos y los nuevos duendes del monte.

Qué duro es ver con las manos y tocar con los ojos que nadie habló en nombre de los campesinos echados a topadora limpia, a bastonazos y a decisiones judiciales sin justicia para que ingresen el endosulfán, las promotoras de Basf y las palas mecánicas con aire acondicionado.

Qué duro es saber que nadie habló en nombre del suelo destruido por la soja y por el cóctel de plaguicidas.

Qué duro es comprobar que muchos productores, gobiernos y ciudadanos no saben que los suelos sólo son fabricados por los bosques y ambientes nativos, y nunca por los cultivos industriales.

Qué duro es saber que para fabricar 2,5 centímetros de suelo en ambientes templados hacen falta de 700 a 1200 años, y que la soja los romperá en mucho menos tiempo.

Qué duro es recordar que el 80 por ciento de los bosques nativos ya fue destrozado y que funcionarios y productores no ven o no quieren ver que la única forma de tener un país más sustentable es conservar al mismo tiempo superficies equivalentes de ambientes naturales y de cultivos diversificados.

Qué duro es observar cómo se extingue el campesino que convivía con el monte y cómo lo reemplaza una gran empresa agrícola que empieza irónicamente sus actividades destruyendo ese monte.

Qué duro es ver que el monocultivo de la soja refleja el monocultivo de cerebros, la ineptitud de los funcionarios públicos y el silencio de la gente buena.

Qué duro es saber que miles de argentinos están expuestos a las bajas dosis de plaguicidas, y que miles de personas enferman y mueren para que China y Europa puedan alimentar su ganado con soja.

Qué duro es saber que las bajas dosis de glifosato, endosulfán, 2,4 D y otros plaguicidas pueden alterar el sistema hormonal de bebés, niños, adolescentes y adultos, y que no sabemos cuántos de ellos enfermaron y murieron por culpa de las bajas dosis porque el Estado no hace estudios epidemiológicos.

Qué duro es saber que los bosques y ambientes nativos se desmoronan, que las cuencas hídricas donde se fabrica el agua son invadidas por cultivos y que la Argentina está exportando su genocidio sojero a la Amazonia boliviana.

Qué duro es comprobar que las cacerolas relucientes son más fáciles de sacar que las topadoras y el monocultivo.

Qué duro es comprobar que en nombre de las exportaciones se violan todos los días, impunemente, los derechos de generaciones de argentinos que todavía no nacieron.

Qué duro es ver las imágenes por televisión, los piquetes y las cacerolas mientras las almas sin tierra de los campesinos y los indígenas no tienen imágenes, ni piquetes, ni cacerolas que los defiendan.

Qué duro es comprobar que estas reflexiones escritas a medianoche sólo circularán en la casi clandestinidad mientras Monsanto gira sus divisas a Estados Unidos, mientras las topadoras desmontan miles de hectáreas en nuestro Chaco semiárido para que rápidamente tengamos 19 millones de hectáreas plantadas con soja, y mientras miles de niños argentinos duermen sin saber que su sangre tiene plaguicidas, y que su país alguna vez tuvo bosques que fabricaban suelo y conservaban agua. Muy cerca de ellos, las cacerolas abolladas vuelven a la cocina.

* Biólogo. Premio Nobel Alternativo (Estocolmo, Suecia). Profesor titular de Biología Evolutiva en la Universidad Nacional de Córdoba, montenegro@funam.org.ar

Página 12

miércoles, 14 de mayo de 2008

De Blumberg a De Angelis: manual para fabricar líderes

14 de Mayo de 2008 |12:27

Pocos liderazgos sociales, como el de Alfredo de Angelis, ha construido la televisión en estos últimos años. Es que no aparecía nadie después de aquel fenomenal banquete audiovisual que montó la televisión para catapultar a Juan Carlos Blumberg, como vocero legítimo de la sociedad en temas de seguridad.

 

por Marcelo Padilla

La clase media y alta porteña se vio identificada con aquel ex ingeniero, hoy en el olvido, que arengaba a las masas por más policías y más leyes, luego que su hijo Axel fuera asesinado en marzo de 2004. Un gran movimiento social pro seguridad aparecía como primer claroscuro crítico para el gobierno del ex presidente Néstor Kirchner.

De las marchas con las velas a los atriles políticos, Juan Carlos Blumberg cosechó un alto capital social que rifó en las últimas elecciones al presentarse como candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires, y acompañando al neuquino Jorge Sobisch para la presidencia. Y se vino la debacle con la “noticia inmoral” que informaba que el ingeniero no era tal. Y el ex ingeniero tuvo que reconocerlo y desdecirse ante la prensa amiga que lo acompañó y le hizo el aguante en su patriada justiciera. Y los medios le soltaron la mano. Entonces, a la televisión, no le venía bien cualquier personaje, necesitaba uno que interpelara a la sociedad con el lenguaje que la sociedad muchas veces quiere oír.

El imperio televisivo encontró en la construcción del liderazgo de Blumberg una eficaz formula: coproducir figuras mediáticas que tuvieran cierto ascendiente en el imaginario social, y que desde allí se interpelara a la gente, apelando a sus íntimos deseos imaginarios de movilidad social: el no-ingeniero era una figura deseable y todos querían ser como Blumberg, sin el cadalso de perder a un hijo y sin ser ex ingeniero.

Ahora De Angelis

Según el diario entrerriano “Nogoyá”, en nota del 1/4/08, Alfredo de Angelis, integró el grupo de militancia peronista conocido como “Los Pitufos de Gualeguaychú” que lideraba el actual Senador Nacional Guillermo Guastavino.

“De Angelis tenía serias aspiraciones de integrar la lista de Diputados Provinciales del PJ del pasado año 2007, lista que encabezaba Jorge Busto, pero esto fue algo que no se cristalizó y del cual nunca se supo el porqué- señala el diario online entrerriano- se supone que la demanda y los compromisos eran muchos para esos cargos legislativos”. Lo cierto es que Alfredo De Angelis no era el mismo de ahora, sino seguramente otra hubiese sido la conformación de la lista de Diputados del PJ.

Hoy, Alfredo De Angelis forma parte de una nueva coproducción. El estreno del año. Made in tierra adentro, un labriego arrendatario -arrienda junto a su hermano Atilio cerca de 800 hectáreas anuales y cultivan soja, maíz, girasol y trigo- hijo de inmigrantes que busca en su riesgo mayor rentabilidad ante la concentración de la riqueza sojera en el campo. Y en las asambleas televisadas en directo, con el enfoque de la cámara puesta en esa imagen del hombre del interior, laborioso, que habla lindo y simpático, que grita verdades de su particularísima realidad campechaña, la tele, montó el espectáculo.

Primero sin el diente y mal afeitado, se mostraba a un De Angelis popular, opacando sospechosamente a sus colaboradores: hombres de boina y prolijamente enropados con sus 4x4 atadas al palenque. Algo similar ocurría con los miembros de las cuatro entidades lideres del Lockout patronal, donde Eduardo Buzzi, presidente de la FAA, aparece como el “pequeño burgués intelectualizado”, mejor presentable para la tele, para no apelar a los Llambías y Miguens, dos acartonados que hablan con el lenguaje de los dueños del campo y no de los que lo arriendan. Sin embargo, De Angelis no se siente utilizado: "Es un conflicto que involucra a todo un sector y los terratenientes me están ayudando a viajar por todo el país", dijo el viernes pasado a un medio nacional.

Pero no pasaría mucho tiempo para que vieran en el entrerriano, a un político opositor que ya no sólo habla de retenciones sino de “cambiar el modelo”, propio del lenguaje de quienes quieren volver al libremercado.

Su prueba de fuego la tuvo el lunes por la tarde-noche, cuando los dirigentes agrarios se apearon en el congreso nacional, convocados por la oposición política. Allí brilló un De Angelis lider de todos, más populachero que Blumberg, cercado por Llambías y Miguens, y vitoreado por la política.

Link permanente: http://www.mdzol.com/mdz/nota/47025